Cream (1966–1968)
⭐ 1966 — Fundación de Cream
Tras su etapa con John Mayall & The Bluesbreakers, Eric Clapton sentía que había alcanzado una cima musical dentro del blues británico. El álbum Blues Breakers with Eric Clapton le había dado prestigio, respeto y el reconocimiento como uno de los mejores guitarristas del momento. Pero Clapton quería ir más allá: buscaba un proyecto con más libertad, más volumen y más riesgo.
En ese contexto apareció Ginger Baker, batería de The Graham Bond Organisation. Baker quería formar un nuevo grupo que combinara virtuosismo, improvisación y potencia sonora. Pensó en Clapton como guitarrista ideal y le propuso crear una banda juntos.
Clapton aceptó, pero puso una condición: el bajista debía ser Jack Bruce, con quien ya había coincidido en la banda de Graham Bond. Baker y Bruce tenían una relación complicada, llena de tensiones personales y musicales, pero Clapton confiaba en el talento de ambos.
Desde el principio, Cream se planteó como una banda diferente:
no era un grupo de acompañamiento, sino la unión de tres solistas con espacio para improvisar, experimentar y llevar el blues a territorios nuevos.
A pesar de las diferencias personales entre Baker y Bruce, el proyecto siguió adelante. El nombre Cream fue elegido porque sus miembros eran considerados por muchos músicos como “la crema” de la escena musical británica, con un sonido innovador.
Cream combinó varios estilos musicales:
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blues eléctrico
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rock
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psicodelia
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improvisación inspirada en el jazz

Eric Clapton, Ginger Baker y Jack Bruce en 1966, la formación original de Cream
Una de las características más distintivas de la banda fue la importancia de las improvisaciones en directo. En muchos conciertos las canciones se extendían durante largos solos instrumentales.
Esta forma de tocar influiría posteriormente en numerosas bandas de rock de finales de los años sesenta y principios de los setenta.
El término “supergrupo” se utilizó porque los tres músicos ya gozaban de gran reputación dentro de la escena musical británica. Los miembros del grupo:
Eric Clapton
Cuando se formó Cream, Clapton ya era uno de los guitarristas más respetados del blues británico. Su trabajo con The Yardbirds y especialmente con John Mayall & The Bluesbreakers había consolidado su reputación como uno de los principales exponentes del blues eléctrico en el Reino Unido.
Su sonido con Gibson Les Paul y amplificadores Marshall había influido en numerosos guitarristas jóvenes y había dado origen al famoso grafiti “Clapton is God” que comenzó a aparecer en Londres a mediados de los años sesenta.
Jack Bruce
El bajista y cantante Jack Bruce provenía de una formación musical más amplia que incluía jazz y blues. Había estudiado violonchelo y composición en la Royal Scottish Academy of Music y había tocado anteriormente con el grupo Manfred Mann, además de colaborar con el guitarrista Alexis Korner, una figura clave del blues británico.
Bruce aportó a Cream una gran capacidad compositiva y una voz distintiva que acabaría convirtiéndose en una de las señas de identidad del grupo.
Ginger Baker
El baterista Ginger Baker era conocido por su estilo potente y por su fuerte personalidad. Había tocado en grupos de jazz antes de incorporarse a The Graham Bond Organisation, donde coincidió con Jack Bruce.
Las tensiones entre Baker y Bruce ya existían antes de la formación de Cream, pero Baker admiraba el talento musical de Bruce y lo consideraba esencial para el nuevo proyecto.
⭐ 1966 — El primer concierto de Cream
Cream realizó su primer concierto oficial el 30 de julio de 1966 (algunas fuentes citan el 29 de julio) en el club The Twisted Wheel, en Manchester. Fue la primera vez que Eric Clapton, Jack Bruce y Ginger Baker actuaron juntos ante el público bajo el nombre de Cream. Aquel debut marcó el inicio de una etapa breve pero decisiva en la historia del rock británico. El trío mostró desde el primer día una energía cruda y una química musical que llamaron la atención de la prensa y de los aficionados al blues eléctrico.
La historia recoge que el debut oficial en directo de Cream tuvo lugar en 1966, en la sexta edición del Festival Nacional de Jazz y Blues de Windsor. Sin embargo, la primera actuación en directo del trío fue un evento discreto y de última hora celebrado dos días antes, en un club que se convirtió en sinónimo de la música Northern Soul.
La noche del viernes 29 de julio de 1966, Inglaterra estaba en vilo, esperando con nerviosismo el partido de fútbol más importante que el país había conocido jamás, mientras los futbolistas nacionales se preparaban para enfrentarse a Alemania Occidental en la final del Mundial a la tarde siguiente.

Eric Clapton en The Twisted Wheel, Mánchester, 30 de julio de 1966.
Al escocés Jack Bruce se le habría perdonado cierta falta de interés por ese evento. Pero después de que la estrella del soul Joe Tex se retirara de su actuación en el Twisted Wheel de Mánchester, Bruce, Eric Clapton y Ginger Baker se vieron de repente conducidos hacia el norte aquel viernes, en un Austin Westminster negro conducido por el amigo de Clapton, el teclista Ben Palmer.
«No se había anunciado»
«Simplemente se llamaba Cream. No se había anunciado», recordó Bruce más tarde. «Alguien se había retirado del concierto y nosotros simplemente lo aceptamos como ensayo el día antes de actuar en el Festival de Jazz de Windsor. Ese fue nuestro primer concierto oficial».
El Twisted Wheel había sido anteriormente un local de rhythm and blues en Brazennose Street, donde los Small Faces hicieron su debut en directo y los Hollies tocaron en una residencia. John Lee Hooker tocó allí, al igual que los Cyril Davies All-Stars en 1964, justo después de la muerte de Davies y con un joven Rod Stewart a cuestas.
Cream se traslada a Whitworth Street.
Tras una noche de clausura en Brazennose Street con los Bluesbreakers de John Mayall, el club se trasladó a Whitworth Street en 1965, con un concierto inaugural a cargo del Spencer Davis Group. En aquel verano de 1966, el Twisted Wheel se convirtió en el escenario de la primera actuación de un nuevo trío que se había formado oficialmente solo un par de semanas antes.
⭐ El encuentro Clapton–Hendrix (octubre 1966)
A finales de 1966, Londres era un hervidero musical. Eric Clapton ya era considerado el guitarrista más influyente de la escena británica gracias a su trabajo con John Mayall y a su reciente salto a Cream. Mientras tanto, en Nueva York, un joven guitarrista estadounidense llamado Jimi Hendrix tocaba en pequeños clubs sin conseguir despegar.
Todo cambió cuando Chas Chandler, exbajista de The Animals, lo descubrió en el Café Wha? y decidió llevarlo a Londres para convertirlo en una estrella.
Y aquí aparece Clapton.
⭐ Hendrix puso una condición: “Quiero conocer a Eric Clapton"
Cuando Chas Chandler descubrió a Jimi Hendrix en Nueva York y le propuso viajar a Londres para relanzar su carrera, Hendrix mostró un entusiasmo inmediato. Una de las razones era muy concreta: en Inglaterra estaba Eric Clapton, el guitarrista europeo al que más admiraba y cuya reputación ya había llegado a los círculos musicales estadounidenses.
Para Hendrix, encontrarse con Clapton no era solo una curiosidad; era un deseo personal y un incentivo real para aceptar el salto a Europa. Chandler, consciente de esa admiración, utilizó ese interés para convencerlo de que Londres era el lugar donde debía estar.
Así, cuando Hendrix llegó a la capital británica en septiembre de 1966, lo hizo sabiendo que allí tendría la oportunidad de conocer a Clapton, escucharlo en directo y, con suerte, tocar junto a él. Ese encuentro, que para Hendrix era casi una meta, acabaría produciéndose pocas semanas después.

Clapton y Hendrix en Londres, 1966. Primeras semanas de contacto entre ambos.
⭐ El encuentro: Regent Street Polytechnic, octubre de 1966
El escenario fue el Regent Street Polytechnic, donde Cream ofrecía un concierto pocas semanas después. Chandler pidió a Clapton si Jimi podía subir a tocar con ellos. Clapton aceptó sin darle demasiada importancia: para él sería una jam más. Pero Hendrix tenía otros planes. Cuando Clapton le preguntó qué quería tocar, Hendrix eligió “Killing Floor”, un tema de Howlin’ Wolf que Clapton consideraba prácticamente imposible de interpretar a gran velocidad.
⭐ La anécdota completa: Hendrix pide “Killing Floor”
Cuando Clapton le preguntó qué quería tocar, Hendrix respondió: “Killing Floor.”
Lo que ocurrió a continuación se convirtió en una de las anécdotas más célebres de la historia del rock. Hendrix atacó el riff con una velocidad y una seguridad que dejaron al público —y a los propios Cream— completamente desconcertados. Su técnica era feroz, fluida, eléctrica. Clapton, incapaz de creer lo que estaba viendo, salió del escenario aturdido.
Ginger Baker y Jack Bruce recordaron años después que Clapton estaba “blanco como el papel”. Chandler, que observaba desde un lateral, contó que Clapton se le acercó y le preguntó:
“¿De dónde demonios has sacado a este tío?”
Ese fue el momento exacto en que Clapton entendió que había aparecido un guitarrista capaz de desafiarlo.

Clapton y Hendrix en Londres, poco antes de su célebre encuentro en el Regent Street Polytechnic.

Conversación entre Clapton y Hendrix en un club londinense, 1966.
⭐ Después del concierto: respeto mutuo
Aquel momento marcó el inicio de una relación de respeto profundo entre ambos. No fueron amigos íntimos, pero sí compañeros de escena. Se encontraban en clubs como el Bag O’Nails o el Speakeasy, compartían camerinos, hablaban de guitarras, de amplificadores, de efectos. Clapton quedó fascinado por la creatividad de Hendrix; Hendrix admiraba el fraseo limpio y el control del vibrato de Clapton.
Las fotografías que existen, son imágenes íntimas, cercanas, tomadas en clubs londinenses. Reflejan la complicidad natural entre dos músicos que, aunque venían de mundos distintos, se reconocieron mutuamente como iguales. Son testimonio visual de una relación breve pero intensa, que dejó una huella profunda en ambos.
Cuando Hendrix murió en 1970, Clapton quedó devastado. Las fuentes históricas coinciden en que Clapton adquirió una Fender Stratocaster para zurdos, un modelo extremadamente raro en 1970, con la intención de regalársela a Hendrix.
Hendrix solía tocar guitarras diestras invertidas porque no existían modelos zurdos disponibles, así que Clapton pensó que sería un regalo perfecto. para regalársela ese mismo día. Nunca llegó a dársela.
⭐ 1966 — Fresh Cream
Tras consolidarse como trío, Cream entró rápidamente en el estudio para grabar su primer álbum. El grupo quería capturar la energía cruda de sus primeros conciertos: un sonido directo, sin artificios y con un enfoque claramente orientado al blues eléctrico. El resultado fue Fresh Cream, publicado en diciembre de 1966.
El disco mostraba a un grupo todavía en construcción, pero ya con una identidad muy marcada. Clapton aportaba su tono grueso y expresivo, Bruce combinaba líneas de bajo melódicas con una voz poderosa, y Baker imponía un estilo rítmico explosivo, con influencias del jazz y de la música africana. La química entre los tres era evidente desde el primer momento.

Fresh Cream 1966
Aunque el álbum no incluía todavía las largas improvisaciones que caracterizarían a Cream en directo, sí mostraba su versatilidad:
blues tradicional, rock británico, composiciones originales y versiones reinterpretadas con una fuerza inédita en la época.
Entre los temas más destacados se encuentran:
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“I Feel Free” — su primer gran éxito, con armonías vocales y un ritmo innovador.
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“N.S.U.” — una de las primeras composiciones de Bruce, rápida y directa.
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“Sleepy Time Time” — blues lento con un Clapton especialmente inspirado.
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“Spoonful” — versión del clásico de Willie Dixon, que en directo se convertiría en una pieza monumental.
El álbum fue bien recibido por la crítica y el público, y situó a Cream como una de las bandas más prometedoras del Reino Unido. Aunque todavía estaban lejos de la explosión psicodélica que llegaría un año después, Fresh Cream marcó el inicio de una etapa breve pero decisiva en la historia del rock.
⭐ 1967 — Disraeli Gears y la explosión psicodélica
En 1967, Cream dio un giro decisivo en su sonido. Si Fresh Cream había sido un álbum centrado en el blues eléctrico, su segundo trabajo, Disraeli Gears, los lanzó de lleno a la psicodelia. Grabado en Nueva York en apenas unos días, el disco reflejó la transformación musical que estaba viviendo la escena británica y estadounidense.
La producción de Felix Pappalardi fue clave: introdujo nuevas texturas, efectos, armonías vocales y un enfoque más experimental. Clapton comenzó a utilizar la guitarra Gibson SG “The Fool”, decorada con colores vibrantes y convertida en un símbolo del rock psicodélico. Su sonido, combinado con el wah‑wah y la distorsión, definió una nueva etapa en su estilo.

Disraeli Gears 1967
El álbum incluía algunos de los temas más emblemáticos de la banda:
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“Sunshine of Your Love” — riff histórico, mezcla perfecta de blues y psicodelia.
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“Strange Brew” — melodía pegadiza y un Clapton más vocal.
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“Tales of Brave Ulysses” — uno de los primeros usos destacados del pedal wah‑wah.
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“SWLABR” — energía pura, con Bruce y Baker en plena forma.
La portada, diseñada por Martin Sharp, se convirtió en un icono visual de la época: colores saturados, formas surrealistas y un estilo que capturaba el espíritu del “Summer of Love”.
Con Disraeli Gears, Cream pasó de ser un trío de blues potente a convertirse en una de las bandas más influyentes del rock psicodélico. El disco fue un éxito internacional y consolidó su estatus como supergrupo.
“The Fool”
Durante su etapa con Cream, Eric Clapton utilizó una de las guitarras más famosas de la historia del rock: una Gibson SG de 1964 que fue decorada con un llamativo diseño psicodélico.
La guitarra fue pintada en 1967 por el colectivo artístico holandés The Fool, un grupo de artistas asociados con la escena psicodélica londinense y con músicos como The Beatles. El diseño incluía colores brillantes, figuras simbólicas y motivos inspirados en el arte psicodélico de la época.

La Gibson SG “The Fool” utilizada por Eric Clapton durante la etapa de Cream (1967–1968).

La Gibson SG “The Fool” utilizada por Eric Clapton durante la etapa de Cream (1967–1968).
Clapton utilizó esta guitarra en numerosas actuaciones en directo con Cream durante los años 1967 y 1968. Con ella grabó y tocó algunos de los solos más recordados de su carrera temprana, especialmente durante las giras del grupo en Estados Unidos.
La Gibson SG pintada por The Fool se convirtió rápidamente en una de las imágenes más reconocibles de Clapton durante la era psicodélica del rock.
Aunque Clapton dejó de utilizarla después de la etapa de Cream, la guitarra sigue siendo considerada uno de los instrumentos más icónicos de la historia del rock.
Cuando Clapton dejó de usarla, decidió regalársela a George Harrison. Este gesto se enmarca dentro de la estrecha relación personal y musical entre ambos en esos años, marcada por colaboraciones frecuentes y una fuerte conexión artística.
George Harrison, a su vez, entregó la guitarra a Jackie Lomax, artista vinculado a Apple Records y protegido de los Beatles. Lomax utilizó el instrumento durante un tiempo, aunque su rastro posterior es menos claro en algunos periodos.
Finalmente, la guitarra acabó en manos de Todd Rundgren, quien la adquirió a comienzos de los años 70. Rundgren la restauró parcialmente (ya que había sufrido modificaciones y deterioro) y la conservó durante décadas, contribuyendo a preservar su historia.
Con el paso de los años, ‘The Fool’ se convirtió en una pieza histórica del rock. Tras pasar por manos de George Harrison, Jackie Lomax y Todd Rundgren, la guitarra fue subastada décadas después a través de la casa de subastas Julien's Auctions, especializada en memorabilia musical, por una cifra cercana a los tres millones de dólares.
⭐Conciertos y popularidad
Cream alcanzó una enorme popularidad en Estados Unidos, donde sus conciertos eran especialmente bien recibidos. La banda realizó varias giras por Norteamérica y actuó en salas importantes como el Fillmore West de San Francisco.
Las actuaciones en directo eran uno de los puntos fuertes del grupo. Canciones como Crossroads, basada en el blues de Robert Johnson, se convirtieron en auténticos momentos culminantes de sus conciertos.
La versión en directo de Crossroads, grabada en el Winterland Ballroom de San Francisco en 1968, es considerada uno de los solos de guitarra más famosos de Clapton.
Durante su breve carrera, Cream alcanzó una enorme popularidad en Estados Unidos, donde sus conciertos eran especialmente bien recibidos. El trío realizó varias giras por Norteamérica y actuó en salas emblemáticas como el Fillmore Auditorium y el Winterland Ballroom de San Francisco.
En directo, Cream se convirtió en una banda explosiva: largas improvisaciones, solos extendidos y una energía que los diferenciaba de cualquier otro grupo de la época.
🎸 Conciertos históricos de Cream
Fillmore Auditorium, San Francisco (1967)
Los conciertos en el Fillmore fueron decisivos para consolidar su fama en Estados Unidos. Allí, Cream mostró por primera vez su faceta más improvisada, con versiones extendidas de temas como “Spoonful” y “Toad”. Parte de estas actuaciones sería utilizada más tarde en el álbum Wheels of Fire.
Winterland Ballroom, San Francisco (1968)
En 1968, Cream volvió a San Francisco para una serie de conciertos en el Winterland Ballroom. Estas actuaciones, también grabadas por el ingeniero Bill Halverson, capturaron al trío en su momento de mayor potencia en directo. Las versiones de “Crossroads” y “Spoonful” de estas noches se consideran entre las mejores interpretaciones de la banda.



Carteles promocionales de conciertos de Cream en el Fillmore Auditorium y el Winterland Ballroom de San Francisco (1967–1968), pertenecientes a la célebre serie de pósters psicodélicos del promotor Bill Graham que definieron la estética del rock en la escena de la costa oeste estadounidense.

Royal Albert Hall – Concierto de despedida (25 de noviembre de 1968)
El 26 de noviembre de 1968 Cream ofreció sus conciertos de despedida en el Royal Albert Hall de Londres, una de las salas más emblemáticas del Reino Unido. Aquella noche el grupo realizó dos actuaciones, una a las seis de la tarde y otra a las ocho, ante un público que agotó todas las entradas.
El concierto marcaba el final oficial de una de las bandas más influyentes de la década de los sesenta. Tras poco más de dos años de existencia, Cream había logrado un enorme éxito internacional, especialmente en Estados Unidos, pero las tensiones internas entre sus miembros y el desgaste provocado por las giras constantes llevaron al grupo a tomar la decisión de separarse.
El cartel del evento anunciaba la actuación del guitarrista irlandés Rory Gallagher, que en aquel momento comenzaba a llamar la atención de la escena blues-rock europea como líder del grupo Taste. La presencia de Gallagher como artista invitado es especialmente significativa, ya que con el paso del tiempo se convertiría en uno de los guitarristas más admirados de su generación.
El concierto fue filmado para el documental “Farewell Cream”, estrenado en 1968, que recoge imágenes de la última actuación del grupo y ofrece uno de los testimonios visuales más importantes de la banda en directo.
Cartel promocional del concierto de despedida de Cream en el Royal Albert Hall de Londres, 26 de noviembre de 1968.
Entre las canciones interpretadas aquella noche se encontraban algunos de los temas más representativos del repertorio de Cream, como Sunshine of Your Love, White Room, Spoonful y Toad. A pesar del carácter histórico del evento, varios de los miembros del grupo han señalado posteriormente que el ambiente sobre el escenario era tenso debido a los conflictos internos que ya existían dentro de la banda.
Aun así, aquellos conciertos en el Royal Albert Hall marcaron el cierre de una etapa fundamental en la historia del rock. En apenas dos años de carrera, Cream había contribuido a redefinir el papel del guitarrista en el rock y a consolidar el formato de power trio, que influiría en numerosas bandas posteriores.
⭐ 1968 Wheels of Fire: el año en que Cream tocó el cielo… y empezó a romperse.
1968 fue el año más intenso, brillante y contradictorio en la vida de Cream. El trío estaba en la cima del éxito: llenaban auditorios en Estados Unidos, eran considerados los mejores instrumentistas de su generación y su fama crecía a un ritmo que ni ellos mismos podían controlar. Pero, al mismo tiempo, las tensiones internas —especialmente entre Jack Bruce y Ginger Baker— se habían convertido en una presencia constante, casi inevitable, que amenazaba con desgastar al grupo desde dentro.
En medio de ese clima explosivo, Cream se embarcó en el proyecto más ambicioso de su carrera: un álbum doble que mostrara sus dos caras. Por un lado, el Cream de estudio, más elaborado y experimental; por otro, el Cream de directo, el que improvisaba sin red y convertía cada concierto en un campo de batalla creativo. Ese trabajo, publicado en julio de 1968, recibió el nombre de Wheels of Fire y se convirtió en un éxito monumental, alcanzando el número uno en Estados Unidos. Pero detrás de ese logro había una realidad mucho más compleja.

Wheels of Fire (1968)
Las sesiones de estudio reflejaban un grupo que intentaba avanzar, pero también uno que ya no funcionaba con la misma unidad que en 1966. Clapton, cada vez más cansado de las discusiones entre Bruce y Baker, se refugiaba en la música y en la influencia creciente de músicos como The Band, cuyo enfoque más orgánico y menos virtuoso le atraía profundamente. Bruce, por su parte, seguía componiendo con una intensidad desbordante, mientras que Baker mantenía su estilo explosivo, aunque cada vez más frustrado por la falta de comunicación interna.
En contraste, los conciertos de ese año mostraban a Cream en su forma más salvaje. Las actuaciones en el Fillmore y el Winterland Ballroom de San Francisco capturaron al trío en un estado casi volcánico: solos interminables, improvisaciones arriesgadas y una energía que parecía surgir tanto del talento como del conflicto. Era un grupo que funcionaba como un triángulo perfecto… pero también como una tormenta eléctrica a punto de estallar.
El éxito de Wheels of Fire fue tan grande como el desgaste que generó. Las giras se hicieron más duras, las tensiones más visibles y la convivencia más difícil. Clapton empezó a sentir que el grupo se había convertido en una maquinaria demasiado ruidosa, demasiado grande, demasiado agotadora. Bruce y Baker, pese a su enorme talento conjunto, chocaban constantemente. Y aunque el público veía a Cream como una banda imparable, por dentro ya se intuía que el final estaba cerca.
1968 fue, en definitiva, el año en que Cream alcanzó su punto más alto… y también el año en que comenzaron a comprender que no podrían sostenerlo mucho más tiempo. Wheels of Fire no fue solo un álbum: fue el reflejo de un grupo brillante, contradictorio y al límite, capaz de crear música extraordinaria mientras se deshacía lentamente.
Un año después, la historia llegaría a su fin.
⭐Tensiones internas
A pesar del éxito, la convivencia dentro del grupo era complicada. Las tensiones entre Jack Bruce y Ginger Baker eran frecuentes, y las fuertes personalidades de los tres músicos provocaban conflictos dentro de la banda.
Además, el ritmo de giras y grabaciones empezó a pasar factura al grupo.
Clapton, por su parte, comenzó a sentirse cada vez más incómodo con la dinámica del grupo y con el exceso de protagonismo de los solos en directo. Durante esta etapa empezó a interesarse por la música de The Band, cuyo estilo más centrado en las canciones influiría en su evolución posterior.
Tras la gira de despedida, Cream se disolvió, dejando una huella profunda en la historia del rock.
⭐ 1969 — Goodbye y el final definitivo de Cream
Aunque Cream ya se había separado oficialmente tras los conciertos de despedida en el Royal Albert Hall en noviembre de 1968, todavía quedaba un último compromiso discográfico pendiente. El resultado fue Goodbye, publicado en enero de 1969. El álbum incluía tres temas grabados en directo durante la gira de despedida y tres canciones nuevas registradas en estudio meses antes de la disolución.
Para Clapton, Goodbye no representaba un nuevo capítulo, sino un cierre formal. Él mismo reconocería más tarde que, en ese momento, su relación con el grupo estaba agotada. Las tensiones entre Jack Bruce y Ginger Baker habían hecho imposible continuar, y Clapton sentía que la música había perdido la frescura y la camaradería de los primeros años.

Goodbye (1969)
A pesar de ello, el single “Badge”, compuesto por Clapton junto a George Harrison, se convirtió en uno de los temas más recordados de esta última etapa. Harrison participó en la grabación bajo el seudónimo “L’Angelo Misterioso”, una práctica habitual cuando colaboraba con otros artistas fuera de The Beatles.
Tras la publicación de Goodbye, cada miembro siguió su propio camino. Clapton se unió a Blind Faith, Bruce inició su carrera en solitario y Baker formó Ginger Baker’s Air Force. Aunque la vida de Cream había sido breve —apenas dos años y medio— su impacto en la historia del rock fue enorme. Su mezcla de blues, improvisación y psicodelia influyó en generaciones posteriores y consolidó a Clapton como una de las figuras clave de la guitarra moderna.