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Historia de los Bootlegs (I): Cómo nació el coleccionismo clandestino del Rock

  • luisclapton
  • hace 9 horas
  • 7 min de lectura

De Great White Wonder al nacimiento de los Silver CDs: la fascinante historia de los discos que las discográficas nunca quisieron publicar.




🎙️ Mucho antes de Spotify... existía un mundo secreto

Hoy basta con abrir una aplicación para escuchar casi cualquier concierto, rareza o edición especial en cuestión de segundos. Pero durante décadas, descubrir una grabación inédita era una auténtica aventura. No existía Internet, ni plataformas de streaming, ni tiendas especializadas. Solo había cintas de cassette que viajaban de mano en mano, vinilos prensados clandestinamente y una comunidad de aficionados dispuestos a recorrer medio mundo para conseguir un concierto imposible de encontrar.


Así nació el fascinante universo de los bootlegs, un fenómeno que cambió para siempre la forma de disfrutar la música en directo y que convirtió a miles de seguidores en auténticos guardianes de actuaciones que, de otro modo, se habrían perdido para siempre.


Lejos de ser únicamente "discos piratas", muchos bootlegs representan hoy un valioso testimonio histórico. Gracias a ellos se han conservado conciertos legendarios, ensayos, emisiones de radio y grabaciones inéditas que jamás fueron publicadas oficialmente.


Y pocos artistas han estado tan ligados a esta historia como Eric Clapton. Desde sus días con The Yardbirds, pasando por Cream, Blind Faith, Derek and the Dominos y toda su carrera en solitario, su trayectoria puede seguirse prácticamente concierto a concierto gracias al trabajo, la pasión y, en ocasiones, la obsesión de generaciones de coleccionistas.


En este artículo recorreremos el origen de los bootlegs, su evolución desde los primeros vinilos clandestinos hasta la llegada de los Silver CDs, y descubriremos cómo este fenómeno terminó convirtiéndose en una parte inseparable de la historia del rock.



🥾 El Origen: ¿Por qué se llaman "Bootlegs"?

Antes de convertirse en una palabra inseparable del mundo del rock, bootleg tenía un significado muy distinto.


Su origen se remonta a la Ley Seca en Estados Unidos (1920-1933), cuando los contrabandistas ocultaban botellas de alcohol dentro de las cañas de sus botas (boot leg) para esquivar a la policía.


Con el paso de los años, el término comenzó a utilizarse para describir cualquier mercancía distribuida ilegalmente. A finales de la década de los sesenta dio el salto definitivo al mundo de la música, identificando las grabaciones no autorizadas que escapaban al control de las compañías discográficas: conciertos registrados por aficionados, emisiones de radio, ensayos de estudio, maquetas o canciones inéditas que nunca llegaron a publicarse oficialmente.


Lo que comenzó como una actividad casi clandestina terminó convirtiéndose en un fenómeno cultural que ha acompañado al rock durante más de medio siglo.


💡 Curiosidad: aunque hoy solemos asociar la palabra bootleg únicamente a los discos piratas, en realidad el término ya se utilizaba décadas antes para referirse a cualquier producto obtenido o distribuido de forma ilegal.

👑 El disco que cambió las reglas del juego

Aunque ya circulaban grabaciones piratas entre pequeños círculos de coleccionistas, el verdadero punto de inflexión llegó en el verano de 1969 con un doble LP que cambiaría para siempre la historia del rock: Great White Wonder, dedicado a Bob Dylan.


El álbum reunía maquetas, ensayos y grabaciones inéditas realizadas junto a The Band, material que nunca había sido publicado oficialmente. Su presentación era tan misteriosa como su contenido: una sencilla funda de cartón blanco, sin fotografías, sin créditos y con muy poca información impresa.


Lo que nadie esperaba era que aquel disco, distribuido casi de forma clandestina por tiendas de Los Ángeles, se convirtiera en un auténtico fenómeno entre los aficionados. Por primera vez, miles de seguidores comprendieron que existía una manera diferente de descubrir a sus artistas favoritos: escuchando aquello que las compañías discográficas habían decidido dejar guardado en un cajón.


Sin proponérselo, Great White Wonder acababa de dar origen a una industria paralela que crecería durante las siguientes décadas hasta convertirse en un fenómeno mundial.


El fenómeno acababa de nacer.


💡 Curiosidad: el nombre Great White Wonder nunca apareció impreso en la portada original. Fueron los propios coleccionistas quienes empezaron a llamarlo así por su característica funda completamente blanca.
La primera edición de Great White Wonder (1969) se presentó en una sencilla funda blanca de cartón, origen del nombre con el que pasaría a la historia del coleccionismo musical.
La primera edición de Great White Wonder (1969) se presentó en una sencilla funda blanca de cartón, origen del nombre con el que pasaría a la historia del coleccionismo musical.


🏭 Los Sellos Históricos de la Vieja Escuela (Años 70)

Tras el éxito de Great White Wonder, el fenómeno de los bootlegs dejó de ser una simple curiosidad para convertirse en un auténtico movimiento paralelo dentro del mundo del rock. Durante los años setenta comenzaron a aparecer pequeños sellos clandestinos que, con más pasión que medios, se dedicaron a prensar conciertos inéditos, emisiones de radio y grabaciones imposibles de encontrar en las tiendas.


Muchos de aquellos nombres han pasado a la historia y hoy sus primeras ediciones son auténticas piezas de colección.


🐷 Trade Mark of Quality (TMOQ)


Fundado a comienzos de los años setenta en California, Trade Mark of Quality, más conocido como TMOQ, está considerado por muchos como el sello que profesionalizó el mundo del bootleg.


Su inconfundible logotipo del cerdito fumando un puro se convirtió en un símbolo para toda una generación de coleccionistas. Además de ofrecer una calidad sonora muy superior a la media de la época, popularizó los llamativos vinilos de colores y cuidó la presentación como nadie lo había hecho hasta entonces.


Sus ediciones de Led Zeppelin, The Rolling Stones, Bob Dylan, The Who o Eric Clapton siguen siendo algunas de las más buscadas por los aficionados al vinilo.


📄 The Amazing Kornyfone Record Label (TAKRL)


Si TMOQ apostó por la calidad y la presentación, TAKRL siguió el camino contrario.


Sus discos se distribuían en fundas de cartón completamente lisas acompañadas por sencillas hojas fotocopiadas con la información del concierto. Aquella apariencia casi artesanal terminó convirtiéndose en una de sus principales señas de identidad.


Lejos de ser un inconveniente, esa estética clandestina forma hoy parte del encanto de sus publicaciones, especialmente entre los coleccionistas de primeras ediciones.


🎸 Más que simples discos piratas


Con el paso de los años, aquellos sellos dejaron de limitarse a copiar conciertos. Muchos restauraban grabaciones, buscaban mejores cintas, comparaban distintas fuentes e incluso publicaban versiones más completas que las aparecidas anteriormente.


Sin saberlo, estaban sentando las bases de un tipo de coleccionismo que, décadas después, seguirían perfeccionando sellos como The Swingin' Pig, Great Dane, Mid Valley, Empress Valley Supreme Disc o Tarantura.


Pero esa revolución todavía tardaría algunos años en llegar.


Aquellos sellos no solo distribuían música inédita. Sin saberlo, estaban escribiendo una parte de la historia del rock.


Tres ejemplos del arte bootleg de los años setenta: Golden Eggs (The Yardbirds), Can You Please Crawl Out Your Window? (Jimi Hendrix) y Welcome To New York (The Rolling Stones), auténticos iconos del coleccionismo clandestino del rock. (Las portadas mostradas en este artículo pertenecen a la colección personal del autor.)


🎸 ¿Por qué Eric Clapton fue uno de los artistas más "bootlegueados"?

Si hay un artista cuya carrera puede seguirse prácticamente concierto a concierto gracias a los bootlegs, ese es Eric Clapton.


La explicación es sencilla. A diferencia de otros músicos, Clapton nunca interpretaba sus canciones exactamente igual dos noches seguidas. Sus solos evolucionaban constantemente, improvisaba con frecuencia y cada gira tenía una personalidad propia. Para muchos aficionados, asistir a un concierto significaba escuchar versiones únicas e irrepetibles.


Ese carácter imprevisible hizo que cientos de seguidores acudieran a sus actuaciones armados con pequeñas grabadoras, convencidos de que estaban capturando un momento que jamás volvería a repetirse.


Con el paso de los años, aquellas cintas dieron lugar a cientos de publicaciones que documentan prácticamente todas las etapas de su carrera: desde sus primeros días con The Yardbirds, pasando por John Mayall & The Bluesbreakers, Cream, Blind Faith, Derek and the Dominos, hasta su extensa trayectoria en solitario.


Lo que comenzó como simples grabaciones de audiencia terminó convirtiéndose en una inmensa memoria sonora que permite recorrer más de seis décadas de música en directo.


💡 Curiosidad: Se estima que Eric Clapton es uno de los artistas con mayor número de bootlegs publicados de toda la historia del rock. Entre vinilos, Silver CDs y ediciones japonesas, existen varios miles de títulos diferentes, muchos de ellos correspondientes a un mismo concierto publicado por distintos sellos y con diferentes fuentes de sonido.

Etapa

Bootlegs históricos representativos

🎸 The Yardbirds

Golden Eggs

🎵 John Mayall & The Bluesbreakers

Primal Solos

🔥 Cream

Live Cream (bootlegs TMOQ)

🌿 Blind Faith

Compensation For Loss

🎙️ Derek and the Dominos

Stormy Monday / Layla's On The Road

🎸 Eric Clapton

 Live in San Diego 1974 y primeros bootlegs de la gira de 461 Ocean Boulevard

Documentando la evolución de Slowhand. De izquierda a derecha: el mítico 'Golden Eggs' de The Yardbirds (con ilustración original de William Stout); las maquetas de estudio de 'The Miami Sessions' con Derek & The Dominoes; y la captura en directo de la gira 'American Tour 78'.



✈️ El final de la primera parte

🇮🇹 El final de una época... y el comienzo de otra


A finales de los años setenta, el mundo de los bootlegs estaba a punto de cambiar para siempre.


Los viejos vinilos prensados de forma casi artesanal comenzaron a dejar paso a un nuevo formato que revolucionaría el coleccionismo musical: el Compact Disc.


Lo que parecía una simple evolución tecnológica acabaría transformando por completo el mercado. Durante los años ochenta, Italia se convertiría en el gran centro europeo del Silver CD, mientras que poco después Japón llevaría el coleccionismo a un nivel nunca visto gracias a ediciones de lujo, tiradas limitadas y restauraciones sonoras extraordinarias.


Y si hubo un artista que vivió esa revolución de primera mano, ese fue Eric Clapton.


Su inmensa trayectoria, la aparición constante de nuevas fuentes de sonido y la pasión de miles de coleccionistas hicieron que su discografía pirata creciera hasta alcanzar varios miles de ediciones diferentes, convirtiéndolo en uno de los músicos más documentados de la historia del rock.


Pero esa... merece un capítulo propio.


➡️ En la segunda parte viajaremos desde los Silver CDs italianos hasta las exclusivas ediciones japonesas de Empress Valley, Tarantura, Mid Valley y E.C. Is Here para descubrir cómo el universo bootleg alcanzó su auténtica edad de oro.



FIN DEL ARTÍCULO I.



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